Selección de Argentina
NO MORE EXCUSES

Tengo una hora para escribir esta columna antes de que empiecen a jugar Argentina y Paraguay por las eliminatorias ¿Me espera otro partido triste, aburrido, lleno de impotencia, con ganas de inmolarse en la sede de la AFA? ¿O será una goleada albiceleste, con tiki-taka, huevos y personalidad…? Lo dudo. Y si fuera lo último, me quedaría con la ilusoria sensación de que podemos. Y después otra final, y otra vez la impotencia, las ganas de inmolarse en la AFA…
Me puso contento que una vieja gloria paraguaya como Roberto Cabañas postulara a Ramón Díaz para la selección argentina. Salió hoy en el diario Olé (el mismo que lo mató a Messi después de la Copa América). Y no es que sea porque Cabañas es de Boca como yo, sino porque hace una semana se lo dije a mi mujer: “el único que puede salvar a este equipo es Ramón.” ¿Dos bosteros a favor de una gallina? ¿Acaso estamos locos Lucas?
Estoy contento porque ahora somos dos. Y voy a fundamentarme trayendo a este blog las palabras de Horacio Pagani, reconocido periodista del Diario Clarín, quién esbozó una teoría que más tarde apoyó con algunas estadísticas. Para él, el 40% de los partidos de fútbol se deciden por el azar; 30% por factores psicológicos; 20% por la calidad de los jugadores y solo un 10% por la táctica. Es decir que: «Si (…) tus jugadores juegan igual de visitante que de local, no le tienen miedo a nada, ni a la lluvia ni al árbitro, 30% de los factores psicológicos los tenés con vos; si elegís buenos jugadores, tenés (…) 50, y si tenés buena táctica tenés 60 (…), 60 contra 40, contra el azar, tenés posibilidades de ganarle, porque el azar es para uno o para otro, el azar va para cualquiera de los dos.» 
De atrás para adelante, la táctica es el punto más bajo de esta selección. El equipo queda partido en un 4-2-4 cuando sube Pastore y Di María no baja. En cambio con Sabella, el actual mediapunta del PSG era una especie de 10 que se movía por la izquierda auxiliando a sus compañeros, ya sea en ataque como en defensa. En este nuevo rol de tercer delantero (o wing derecho), se queda mucho arriba y nadie colabora en la contención media con Biglia y Mascherano.
Otra falla táctica es la desastrosa manera con que Argentina sale jugando desde atrás. Cuando Mascherano retrocede y se incorpora como tercer central, ni Biglia ni Pastore retroceden para auxiliarlo. Por último (y para no abrumar), el técnico falla mucho a la hora de los cambios, no ofrece una segunda alternativa de juego aparte del 4-3-3 ni ha mejorado la pelota parada en defensa o ataque.
No se trata de serrucharle el piso al Tata, sino de decirle: “Muchas gracias.” Hasta ahora no estuvo a la altura del equipo que tenía delante. Lo forzó a jugar a lo loco, a lo Bielsa, atacando y recuperando para seguir atacando. Argentina es hoy un equipo atolondrado, veloz e impreciso, que genera mil ocasiones y resuelve bien dos o tres. En síntesis: el actual DT no mejoró el juego de su predecesor Sabella.
Pero entonces: ¿Cuál es el hito de la carrera de Martino? Probablemente marcar una época con la selección paraguaya (2006-2011) con la que logró un meritorio subcampeonato de América. Con todo, visto está que el Tata no es un hombre de finales. No ganó aquella en Argentina ni la que le siguió en Chile 2015. Con el Barcelona también perdió otra final, la de la Liga BBVA 2013/2014 ante el Atlético del Cholo Simeone. A Europa llegó tras ganar un campeonato corto con Newell´s en 2013, equipo en el que jugó gran parte de su carrera y del que es un emblema junto con Bielsa, a pesar de haber perdido dos finales de la Copa Libertadores vistiendo esa camiseta.
Esta generación de jugadores necesita un motivador para llegar a Rusia 2018 en plenitud. Los jugadores se conocen desde juveniles. La columna del equipo ya lleva diez años trabajando en Ezeiza. Para mí el hombre que puede darle algo más de un 10% de táctica y de un 30% de renovación psicológica se llama Ramón Ángel Díaz. Hoy enfrentará a Argentina con Paraguay en Asunción. Pronto habrá elecciones en la AFA. Un cambio es posible.


El Futbolólogo
Selección de Argentina
GRACIAS LEO


Tardé en escribir el último post de la Copa América un poco influenciado por la bronca de perder la final y otro poco porque prefería esperar a que la polvareda mediática se asentara. Hoy estoy listo.

Messi fue el centro de la crítica de un equipo que no anduvo bien en el examen final. Chile jugó a lo suyo y por eso ganó el torneo. No fue una campaña mejor que la de Argentina, por mucho que superaran nuestra diferencia de gol. Necesitaron del arreo del árbitro para ganar los cuartos y la semifinal. Pero como el campeón es el que gana la final… felicitaciones para todos los chilenos.

Luego de esto, tampoco hay que decir que todo el periodismo se la agarró con Messi. Eso es un error. Sí hubo un editorial del gordo Farinella en Olé (el diario de mayor venta en el país) que se hizo eco en las webs. A partir de ahí, todos hicieron “copia-pega” y los argentinos quedamos como unos odiosos que no queremos más a Lionel. Muchachos, no nos engañemos: siempre que pierde un equipo hay que agarrársela con uno, no con todos, porque el grupo aguanta mejor los golpes.

Farinella tuvo un ataque maradoniano. Pero el mismo diario publicó también entrevistas a jugadores, ex jugadores y directivos que le brindaron su apoyo al capitán, lo cual es una contradicción. O no, porque diario que mata al ídolo también lo resucita para tener carroña. Interesante lo de Olé, que como vio que lo de Messi no tuvo gancho, publicó a los pocos días un video de una jugada parecida a la de Higuaín en la que Batistuta metía el gol que no consiguió Pipita en la final. Les voy a pasar el link para que vean que el arquero estaba en otro lugar y que el pase del Piojo López a Bati era mejor que el de Lavezzi a Higuaín. Total, que si Pipita marcaba era Dios no?:
http://www.ole.com.ar/seleccion/Pipita-Bati_0_1389461341.html

En otros medios, La Vanguardia de España, por ejemplo, voces calificadas también se sumaron en defensa de La Pulga. César Luís Menotti, DT campeón del Mundial-78, lo vio tan clarito como que: “Cuando el equipo jugó bien, Messi jugó bien.” Como todos saben, el 22 de agosto empezará otra Liga y el Barcelona, con Messi marcando goles de a docenas, revalidará sus títulos. Es decir, que otra vez el fútbol se lo comerá todo, como canta León Gieco en "La Memoria".

Pero: ¿Qué pasará en la próxima convocatoria de la selección argentina? ¿Volverán Leo? La verdad que me da igual. Estoy un poco podrido ya. La maradonización de Leo fue un error: no se los puede comparar. Técnicamente podrán ser iguales, los dos capaces de abrir una lata con el pie izquierdo. Pero si Maradona hubiera tenido la conducta deportiva de Messi, si se hubiera cuidado como él lo hace o si hubiera pateado al arco en vez de dar tantos pases, habría conseguido los mismo títulos europeos o goles que Lionel ¿Y qué decir del actual capitán de la selección, que está a nada de ser el máximo artillero histórico y a 40 partidos de batir el récord de presencias con un mínimo de cinco años por delante? ¿Acaso si hubiera tenido el mismo espíritu combativo de Maradona, no lo habría superado ya? Diego jugó tres finales con la casaca nacional y Messi cinco. Pero uno perdió una y el otro tres.

Por lo tanto, basta de maradonizar, de ir de un extremo al otro. Seamos iguales en la victoria como en la derrota. Es cierto que Lionel te puede cambiar un partido hasta jugando descalzo. Pero esto no es el Barcelona. Argentina está en una crisis de ideas y como dicen los japoneses: “cuando hay crisis, hay posibilidad de cambio.” Alemania planificó su selección desde la integración de los inmigrantes, descartó al líbero, al Káiser de épocas combativas, por un equipo donde el todo fuera más que la suma de las partes. España también consiguió sus títulos en tiempos de tolerancia, con amigos dentro de la cancha y un entrenador empeñado en calmar el odio hacia Madrid y viceversa. Solo cuando volvió el centralismo lo hicieron los fracasos. Aquella vieja Francia de Zidane fue el primer campeón multicultural, una utopía de izquierdas, que se terminó cuando Sarkozy ganó las elecciones. Chile viene apostando por el cambio desde la época de Bielsa, con errores, como todos, pero con trabajo.

Las selecciones nacionales representan los cambios de los países. Pero en Argentina seguimos vanagloriando el centralismo y la viveza criolla. Así como creemos que un solo presidente es capaz de salvarnos, también creemos que un solo jugador puede darnos un título. Buscamos afuera al socio ideal de Messi en vez de hacerlo en una liga del interior y le echamos la culpa a él de nuestro fracaso colectivo.

Mientras el fútbol nos permita mantener el ego, el país seguirá cayéndose a cachos. La derrota obliga a mirar hacia adentro. Un gol de Maradona era capaz de hacernos olvidar la hiperinflación, se los puedo jurar. Pero Messi tiene otra idea: ayudar desde su lugar a hacernos grandes a todos. Ojalá Farinella tenga razón y haya que quitarle la cinta de capitán para que Argentina cambie de una vez por todas. Puede que Menotti esté equivocado: lo que Leo necesita no es un equipo, sino un país. 


El Futbolólogo
Copa América 2015
LIZARRAN



Martes, 1: AM. Rojadirecta.me. En la otra línea, el whatsapp de mi amigo Orlando Urrunaga. Padre peruano; madre argentina. Sentimientos antichile compartidos.

Sale La Roja a salvar el escándalo de la suspensión de Jara, que lo mira por Tv como nosotros ¿Jugará la final? Ambientazo en el Nacional. Clásico del Pacífico. Los chilenos cantan fuerte el himno para achicar a los peruanos, que están más tranquilos que Messi a fin de mes. La Albirroja estará entre las cuatro primeras por segunda vez consecutiva. Tarea cumplida.

Arranca el partido con Chile volcado al ataque y Perú bien plantado. Valdivia está siendo neutralizado por Ballón y Lobatón. Zambrano y Arturo Vidal tienen una cita de machos en la esquina derecha del arco de Gallese. El árbitro avisa: “La próxima será amarilla.” Bien por el colegiado. Un minuto y Zambrano le da una patada a un chileno que no alcanzo a distinguir (son todos iguales, chiquitos y con los pelos parados). Recibe tarjeta por reincidir. Después de una contra, Paolo Guerrero centra y La Foquita Farfán cabecea al palo. Los amigos del barrio se cambian los papeles. Perú avisa.

Y después, solo después, Zambrano despeja fuerte y le marca el lomo a Charles Aránguiz, que cae como si le hubieran perforado un pulmón con los tacos. Roja y Perú se queda con diez: “Ballón a la zaga y Carrillo al medio”, le dice Gareca a Vargas. Rearme improvisado hasta que entre un central. Valdivia liberado tocó con Aléxis Sánchez, este para Isla, centro y Aránguiz (adelantado) remata al parante izquierdo. Vargas llega justo para empujar el rebote. Me fui a dormir.

A medianoche recibo un mensaje con la palabra “Empataroooooon”. Era mi corresponsal en Vilanova y la Geltrú que seguía firme alentando a los suyos. Al otro día puedo leer en los diarios que Chile llega a otra final después de veintiocho años. Orlando Urrunaga, el nombrado colaborador, me dice que le gustó el partido por dos motivos: “1. Desnudó a Chile, le puso entre las cuerdas un equipo con 10 hombres. Chile no está para campeón, salvo arbitraje o error del adversario. 2. Una actitud diferente en el jugador peruano. Pese a jugar con uno menos y marcador en contra, sacó los huevos que tantas veces se le reclamó y pudo incluso adelantarse en el marcador.” (textual).

Voy a trabajar a la tarde/noche. Jordi Bazán Kenny me repite que el Chile-Perú fue un partidazo. Entonces me acuerdo de Orlando y su razón 1: si Argentina consigue llegar a la final puede ganar la Copa.

Fin de la jornada. Desperados, pizzas Burrito y Primavera. Comer y salir escopeteados para el Lizarrán de calle Llançá. Desde que sacamos cuentas, la selección argentina nunca perdió cuando vemos los partidos con Jordi. Para el debut ante Paraguay fuimos al bar de la china de Joan Güell y Travessera y empataron. Pero desde que se juegan a la 1:30 no nos quedó más que buscar otro sitio y ahí apareció Lizarrán. En el lugar compartimos pantalla con hinchas uruguayos y colombianos que se reían de nosotros viéndonos sufrir. Esta vez entraron todos los goles que no se dieron en otros partidos. Celebramos con los fieles compañeros de siempre tomando un tequila por cada gol argentino. A ellos quiero dedicarle esta columna. A Orlando, a la gente del bar y a mi mamá que me escribe desde Mendoza cada vez que juega Argentina. Estamos a un paso de la gloria. Como dijo el Ché: “Hacia la victoria ¡Siempre!”



El Futbolólogo
Copa América Chile 2015
SEMIFINALES Y ARBITRAJES


Hoy analizamos como llegan los rivales a sus respectivas semifinales y le enviamos un recadito al espectador para que esté atento con lo que está pasando con los arbitrajes.

PARTIDO#1: CHILE vs. PERÚ

Después del Chile-Uruguay que envió a casa a los Charrúas, el delantero Chevantón le mandó un tweet a Alexis Sánchez que finalizaba con esta frase: “Hoy jugaste contra hombres.” Partiendo de ella, es claro que los de Sampaoli tuvieron una eliminatoria demasiado fácil comparada con lo que les espera. En campo neutral, Perú sería otro equipo de hombres. Todo dependerá del ambiente.

La rivalidad entre ambos países se traslada a la Guerra del Pacífico de hace más de cien años. Por ende,  los locales recibirán a la selección Inca en estado de ebullición. En lo futbolístico, se prevé un duelo interesante entre un equipo que juega de atrás para adelante (Perú) y otro que va con todo arriba (Chile). Al respecto habrá que ver qué recaudos defensivos toma La Roja cuando esté encerrando a su adversario en el propio arco. Porque una contra de Perú, con Paolo Guerrero ardiente después de un hat-trick, no es lo mismo que los miserables ataques uruguayos (miserables con respeto, si Suárez estaba en la cancha, Uruguay habría marcado dos o tres goles por lo menos).

Perú demostró ante Bolivia lo que puede hacer con espacios y Chile se los dejará, porque va desmedidamente al ataque. Pero no todo son flores para los de Gareca. Su pareja de centrales es muy mala jugando desde abajo. Habrá que abusar del lateral izquierdo Vargas, el más técnico de los cuatro defensores, para no sufrir en la salida. Igualmente, el circuito de juego ofensivo de Chile depende sí o sí del partido que haga El Mago Valdivia. Por él pasa todo. Como salva, Retamozo podría ser un buen marcador, jugador rústico, poco hábil con el balón, pero muy despierto para el juego sucio. Psicológicamente no lo altera ni una puteada del adversario, decisión del árbitro o abucheo alguno del público. Es el Chapu Braña de los peruanos, silencioso y concentrado. Un stopper al estilo Reina-Maradona es para mí la carta de juego blanquirroja. Con Valdivia libre de marca Chile te puede matar. Pero sin él el equipo se diluye y a la contra, Bravo podría quedar expuesto.

PARTIDO#2: ARGENTINA vs. PARAGUAY

Argentina le dio un baile a Colombia en Viña del Mar. Esta nueva ley de que no hay alargue tras el empate deja al cuadro albiceleste con las piernas frescas. El pusilánime directivo que inventó la regla no se dio que estaba beneficiando al más fuerte de la Copa hasta aquí.

Argentina juega bien y aunque no materialice todo lo que crea (en el primer tiempo iban 11-0 en ataques) no hay de qué preocuparse. Porque la suerte de campeón ya la tuvieron. Además, no nos podemos olvidar de los dos tiros al palo y de las por lo menos seis atajadas de gol claras de Ospina, el mejor arquero de este torneo. Contra Paraguay se aprendió a no relajarse con el marcador a favor. Contra Uruguay y Jamaica a creer en el gol. Contra Colombia a que no pierde quién juega mejor. Con estas tres bazas, los de Messi y compañía siguen confiando en sus posibilidades.

Paraguay será otra vez un hueso duro de roer. Hace poco el entrenador Ramón Díaz dijo que Argentina era candidata a jugar la final. Un poco de razón tiene. Pero conociéndolo al riojano está claro que a su equipo le va mejor entrar a la cancha en papel de víctima. Sin embargo, el no poder ganarle a una selección desastrosa como la brasileña emite señales de la falta de Ortigoza en el equipo. Igualmente, puede que el de San Lorenzo se recupere para las semifinales. Ya veremos.

TEMA ARBITRAJES

Hagamos memoria. Arturo Vidal chocó contra un vehículo blanco, del que no se sabe qué pasó ni quién iba. Había bebido, pero no quedó preso ni nada. A los pocos días a Neymar lo echan de la Copa América por jaleos infantiles, estamos de acuerdo, pero: ¿No creen que se les fue la mano con la sanción? Chile necesitó una expulsión para ganarle a Uruguay en los cuartos de final. El árbitro echó a Cavani en el ´62 por reaccionar a una provocación de Jara. En el ´80 vino el gol de Isla. En el ´87 volvieron a expulsar a otro uruguayo, el lateral Fucile (sabiendo que no había alargue, no vaya a ser cosa que nos metan un gol de córner).

La Federación Uruguaya está recurriendo a la CONMEBOL para que se castigue a Jara ¿Se animarán a hacerlo estos corruptos? Mientras tanto, en la otra llave James Rodríguez recibió una amarilla por protestar a los 11 min. de juego que lo condicionó durante todo el partido. Falcao entró por él en el segundo tiempo y también fue amonestado. Cuadrado, otra baza de Colombia, vio la amarilla mientras Zabaleta tomaba del cuello a un adversario y ni el árbitro ni el línea lo veían. En cambio Agüero, Mascherano y Messi sí fueron amonestados por protestar. Si estos tres últimos reciben otra tarjeta ante Paraguay se perderán la final. Es decir que, sin importar el resultado, el otro finalista sabía que los jugadores más importantes de ambos equipos podrían no estar (o Brasil sin Neymar. Paraguay y Perú parecen no preocupar). La amonestación de Valdivia sería hasta el momento la única preocupación de Chile.

En síntesis: Yo que el Tata Martino pensaría en hablar con los apercibidos y dejarles en claro que es decisión pura y exclusivamente de ellos exponerse a no jugar la final. De ahí en más, evaluaría las opciones de armar un equipo con algunos suplentes y jugarle a Paraguay de igual a igual. Saldría a la cancha con el arquero y la defensa titular, un mediocampo con Di María, Biglia, Gago y Lavezzi; y con Higuaín y Tévez arriba, presionando junto con los extremos la salida del rival. Al menos probaría con este 4-4-2 durante el primer tiempo y vería qué pasa. Con todo respeto por el equipo y el entrenador rival, no creo que Paraguay sea un contrincante inaccecible para este once.



El Futbolólogo
Copa América 2015
CALENTITOS LOS CUARTOS


Cinco entrenadores argentinos (Sampaoli, Gareca, Díaz, Pékerman y Martino) para ocho equipos. En esta edición por primera vez no habrá prórroga sino penales directos después del empate en los 90´ reglamentarios. En la madrugada del jueves 25, a la 1:30 AM de España, la selección anfitriona recibirá a Uruguay en el Estadio Nacional de Santiago. Bolivia y Perú se enfrentarán al día siguiente a la misma hora en Temuco. Argentina y Colombia lo harán el sábado 27, también a la 1:30, en Viña del Mar y el Brasil-Paraguay será a las 23:30 de ese mismo día en Concepción. ¿Qué partidos se esperan para estos cuartos de final? Vamos allá.

Chile, Argentina y Perú conservarán las sedes y sus rivales viajarán, igual que brasileños y paraguayos, quienes estrenarán el Estadio Ester Roa Rebolledo en este certamen. Los que viajen tienen la pequeña desventaja del cansancio que produce el movimiento y la adaptación del plantel al cambio de ambiente y de cancha. Solo eso.

PARTIDO #1: ¿HABRÁ “SANTIAGAZO”?

Chile es el equipo más goleador de la Copa y Uruguay una de las defensas más fuertes. Argentina tuvo que trabajar muy duro su victoria por el único tanto del Kun Agüero. Pero arriba es muy pobre lo de La Celeste y Bravo es una garantía bajo los palos. Igualmente, se espera un ambiente hostil, de esos que les gusta a los uruguayos. Los dos equipos dejarán todo en la cancha, como ya se sabe. Pero si Chile saca una mínima ventaja de su funcionamiento colectivo puede que se adelante en el marcador. Entonces habrá que ver si los orientales no entran en pánico y muestran su juego violento de malos perdedores. Si La Roja contesta, seguirán así hasta la tangana.

PARTIDO#2: DUELO INCA

A Bolivia y Perú les iba mejor ir de víctimas. Los dos se clasificaron como segundos del grupo A y C contra todo pronóstico. Hasta la última fecha, Bolivia tenía más goles a favor y no había perdido ningún partido, en cambio Perú sí lo había hecho ante Brasil por un gol de Douglas Costa en el último minuto. Sin embargo, la goleada de Chile por 5 a 0 puede que haya desmoralizado un poco a los de Mauricio Soria, quienes tendrán que empezar anímicamente de cero. Gareca, en cambio, llevó el pulso de su equipo como una continuación de lo trabajado, con un estilo de adaptación al rival antes que de propuesta de juego. Así y todo, ambos entrenadores han planificado el torneo pensando más en el equilibrio que en la supervivencia. 4-4-2 (Bolivia) contra 4-5-1 (Perú). Es posible que el peso del movimiento lo lleve la equipación verde y que los de la banda roja se cierren para contragolpear, con Paolo Guerrero bien arriba y Pizarro en la recámara, por si hace falta. Así les ganaron a los colombianos. Por nombres y experiencia Perú tiene una lógica ventaja.

PARTIDO#3: FINAL ANTICIPADA

¡Qué manera de complicarse la vida Colombia…! Argentina conservará la sede de Viña del Mar y eso es lo único a favor para los de Martino. Por lo demás, se enfrentarán las dos mejores delanteras del torneo. El cuadro cafetero jugará más abierto y rápido que su rival, propenso a intentar dominar desde el arranque y a conectar por el centro del eje vertical. Las dos selecciones también saben contragolpear, pero tienen el mismo problema: no materializan por igual la cantidad de ocasiones que generan ¿Será la hora de las goleadas? Desde mi punto de vista, el duelo se definirá por los errores que se puedan producir en la zona defensiva y por el cuidado que los volantes de contención puedan tener a la hora de marcar su territorio. Puede que haya algún expulsado ya que se tratará de un duelo con alta exigencia mental. Colombia era mi candidato a la final. Ahora no tengo dudas que de acá saldrá el campeón.

PARTIDO#4: …O LA VENGANZA SIN NEYMAR

Por no meterle un gol más a Uruguay en la última jornada del grupo B, Paraguay evitó una eliminatoria entre Argentina y Brasil. Sabían que con el empate tocaría la Canarinha sin Neymar,  país al cual eliminaron de la edición anterior. Con el mismo estilo rocoso que ahora, supieron aguantar hasta los penales. Esta vez tampoco habrá nada que perder y Ramón Díaz es el mejor psicópata para convertir esa situación en un arma. El técnico albirrojo sacará el mismo 4-3-2-1 con el que llegaron hasta aquí. Por tradición, los paraguayos irán fuerte en el uno contra uno, aunque, a diferencia de Brasil, no utilizan mucho las bandas para atacar. Pero tampoco es que sean tan desastrosos arriba como otras selecciones de estilo conservador. Ellos atacan bien y bastante, con lanzamientos largos y segundas jugadas. Su único problema es el estado de forma de Néstor Ortigoza, el eje del equipo, quién acarrea una lesión. Con estos ingredientes puede que haya penales denuevo. De ahí en más… si no es Ramón Díaz será otro el técnico argentino que pase a semis.


El Futbolólogo
Copa América 2015
BUENO, BUENO…


Interesantes noticias. Arturo Vidal se hizo bolsa con la Ferrari. Como buen mediapunta, le das una oportunidad y te deja en evidencia. Sampaoli le dio la noche libre después del empate ante México y miren lo que pasó. Toda la plata invertida en dar una imagen de país serio fue derrumbada por el más popular de los chilenos.

Esto me hace acordar al Mundial de Brasil. El dinero que se gastaron en construir y remodelar estadios, aeropuertos, hoteles… y todo para que su selección acabara como lo hizo, con sendas goleadas de Alemania y Holanda. La ausencia de Neymar por lesión en ambos partidos demostró lo que todavía es patente: Brasil no sabe jugar sin él.

La victoria de Perú anoche puso aún más complicadas las cosas en el grupo C. Neymar está sancionado y no jugará ante Venezuela. No puede controlar su ego cuando viste la verdeamarelha y, para peor, sus compañeros lo respaldan en sus chiquilinadas ante la prensa: “Los árbitros están contra él”, dicen. No ven que le sacan la primera amarilla por quitar esprai en una falta contra Perú y la segunda por tocar con la mano un rebote ante el colombiano Ospina. Como buen brasileño, provoca cuando gana y pierde los papeles en la derrota. Gracias a Dios, Venezuela, el último rival del grupo, no es una aplanadora. En el Monumental de Santiago no habrá 1-7 porque estará Thiago Silva y porque La Vino Tinto no es Alemania. Pero Venezuela solo recibió un gol en dos partidos y si a Brasil le faltará Neymar…

En síntesis. Chile va contra Bolivia por la supremacía del Grupo A con un Rey Arturo resacoso y Brasil intentará la clasificación sin su número 10.  Mi consejo para ambos es que sigan así. Argentina agradecida.


El Futbolólogo
Copa América 2015
LA LLAVE ES BIGLIA


Vamos a hablar un poquito del grupo B. El nivel de Uruguay lo marcó el primer partido contra Jamaica. Anoche vi a los centroamericanos ante Paraguay y si bien se puede decir que corren ordenados, llenando los espacios y atacando siempre, son muy imprecisos a la hora de la definición. Por lo tanto, si tu equipo gana con un solitario gol del Cebolla Rodríguez, es que a los del Maestro Tabárez la "Suarezdependencia" se le está haciendo evidente.

Contra Argentina, Uruguay defendió bien. El Mono Pereira atacó por su sector y sacó afuera todo lo que tuvo en sus pies. Godín controló a Agüero, Giménez y El Negro Arévalo Ríos cortaron la línea de pase. Maxi Pereira fue dúctil en la izquierda. Pero al no estar Pérez, compañero de Arévalo Ríos en la contención media, Uruguay debió cambiar el 4-4-2 por el 4-1-3-2, es decir, que el juego de bandas se debilitó. Cavani tuvo que abrirse mucho hacia la izquierda para poder ser ofensivo, lo que significó un gran déficit al no contar con Luís Suarez (cumpliendo sanción) y ser él el mejor rematador buscando afuera. De ahí que hiciera cosas locas como querer rematar desde muy lejos.

En síntesis. Uruguay defendió bien ante Argentina pero atacó con bochazos al área que nadie remataba o lo hacía muy obstruido e incómodamente. Por eso el partido quedó 1-0 para la Albiceleste, porque no se podía llegar al arco de Muslera (que atajó bárbaro, además) y porque La Celeste atacaba bien pero definía mal.

El otro factor que volcó la balanza a favor de los de Martino (expulsado todavía no se sabe por qué), es que Argentina pudo imponer su ritmo. Siempre el clásico del Río de La Plata es complicado porque los orientales juegan mucho el balón aéreo, dividido y largo. Y cuando Argentina consigue bajarlo, jugarlo a rastrón, ya sea en gambeta o en pase corto y rápido (el famoso “toco y me voy”), impone su estilo y por lo general consigue buenos resultados.

Desde mi punto de vista, la victoria fue fruto de la paciencia y de la perseverancia. Y en esto me gustaría aclarar algo: Argentina debe definir quién va a ser el eje del ataque, si Messi o Pastore. Yo creo que debe ser el segundo y Messi tener paciencia y no pelearse con los compañeros. En esto, la permanencia de Biglia en el equipo es fundamental porque es quien tiene la llave para conectar la sección de Mascherano con la de Messi (ver post anterior). La línea central de pase debe ser Mascherano-Biglia-Pastore, para que El Flaco del PSG pueda abrir hacia un Messi o un Di María en carrera. A veces habrá que tocar con los laterales. Pero sigo pensando que el 4-2-3-1, con Biglia, es el camino al título.

El Futbolólogo    
Copa América 2015
TODO POR UN PASE

12 de la noche en Barcelona. Cerramos la pizzería con Migui, la faena ha concluido. Mi compañero saca dos Desperados del congelador: sheeeeeetclic! sheeeeeetclic! ruidos de vidrio-gas-chapa a la vez. Caminamos cuesta arriba el empedrado con la ilusión de ver lo que queda del primer tiempo del Brasil-Perú. Destino: el bar de Orlando. Llegamos y no está. Nos atiende una chica con pircing con la que hubo mal rollo hace poco. Dice que se fue al almacén. En la tele están dando una película ¡Todo mal! Migui llama a Orlando: “¿Qué haces, donde estas?” A los 15 minutos aparece una lata de Estrella Damm gigante con un carrito: “¡Orlando, el partidooooo!!!! ¿Quén juega? Brasil-Perú. Venga.”

El bar estaba cerrando. Por pudor nos quedamos afuera, mirando desde la ventana: “Falta fregar, tranquilos chicos.” La chica del pircing odia el fútbol y ya se ve esperando a dos clavos amigos del encargado. Aparece un cocinero peruano, ni sabía que jugaba su país. Desesperado le tiro todo lo que sé: “Oblitas está en la federación... Quiere cambiar la imagen del fútbol peruano... Por eso lo trajo a Gareca, por su pasado en Vélez, club donde se están haciendo las cosas bien... Quiere implementar el modelo en Perú, un plan a largo plazo... Perú va a llegar al Mundial, acordate.” El tipo no entendía lo que le decía, no sabía quien era Gareca: “¿Oblitas está en la federación? Pasa que en ese país hay mucha juerga. Bueno, me voy a ver el partido a casa.” Uno menos.

Se acaba el primer tiempo. Orlando no para de servirnos claras. Con Migui intercambiamos impresiones de lo que vimos (nada). En la tele por suerte repiten los goles.

Empieza el segundo tiempo. Está claro que en Brasil Neymar tiene que hacerlo todo y los comentaristas no paran de decirlo. Si él no toca el balón no hay equipo ¡Increíble, es Brasil! Empiezo a pensar que los entrenadores ya no tienen más nada que hacer en el fútbol, que son tan inútiles como los presidentes de los países.

Neymar se saca una jugada en una baldosa. Se para frente a su marcador, le congela la mente y tira roscado un balón que da en el travesaño. Una jugada de esas vale más que 90 minutos de partido ¡Que 100 días de entrenamiento! Claro que lo mismo me  pasa viendo a Messi u otros galácticos. Todos ellos hacen que el fútbol siga siendo un negocio. Di Stéfano, Pelé y Maradona le dieron mucho a Blatter. Neymar es sangre de su sangre. A los 27 será el rey.

El partido sigue. Hay cambios. Entra un tal Douglas Costa. La tecnología móbil nos permite ver por internet quién puta es. Perú hace combinaciones loables. Lobatón es una fiera. Paolo Guerrero un patriota. Recibe y lo talan, siempre desde atrás. Gareca decide meter jugadores para acompañarlo, pero el héroe solitario se diluye entre ayudantes: lo suyo es pura épica.

Perú es bicho cascarudo empujando una bolita de tierra amarilla. El partido entra en una fase de araña de rugby, esos momentos en lo que da la sensación que el débil va a ganar por empuje. No es como en el Argentina-Paraguay del segundo tiempo. Acá no hay espacios, más bien patadas al aire. Pero pasa el tiempo y el gol nunca llega (iban 1 a 1). La chica del pircing ya tiene la cartera al hombro y la cara deformada del aburrimiento. El árbitro adiciona 4 minutos. Orlando nos invita a pasar para ir bajando las persianas. Siento un poco de vergüenza.

Entonces viene un regalo del cielo. En el último minuto, Perú consigue una falta peligrosa. Un brasileño despeja y la pelota va a dar Neymar. El garoto la puntea como si tuviera un ratón en el pie, dirigiendo la flecha por la pantalla del área. No mira la pelota, no mira al marcador, mira a sus compañeros. El cuadrado se pinta de rojo y amarillo y entre medio de los píxeles pasa el balón por el único lugar donde no hay piernas. Douglas Costa, el desconocido, hace lo que tiene que hacer: el gol. Toda la energía oscura del bar se iluminó milagrosamente. Hasta la chica del pircing se alegró por nosotros. La televisión no paraba de repetir la jugada. Neymar lo hizo otra vez.



El Futbolólogo
Copa América 2015
ARGENTINA ES CANDIDATA

Después del traspié del debut ante Paraguay (íbamos ganado 2 a 0 cómodos en el primer tiempo, jugando bien, y nos empataron en el segundo) toca hacer el análisis futbolológico de lo visto en el bar de la china de Joan Güell y Travessera. Hasta las doce de la noche se puede decir que Argentina era un equipo y cuando cambió la luna, chau.

Vamos a ir por partes. Primero, hablaré un poquito de cuál es el juego que le gusta a Martino. Segundo, cómo juega esta selección y, tercero, quienes para mí son los candidatos, junto con Argentina, para levantar el trofeo.

EL FÚTBOL DEL TATA

¿QUIÉN ES EL TATA MARTINO?

Para los que no lo conocen, Gerardo Martino era un 8 clásico, un volante por derecha o interior derecho, como le dicen en España. Como jugador no era un tipo de grandes recorridos, de remate potente o garra en el marcaje: Tata era un clarificador del juego, una especie de Xavi. Él esperaba siempre la pelota mirando al compañero de frente y, una vez perfilado hacia adelante, buscaba el mejor pase. Así lo hizo durante su carrera en Newell´s Old Boys de Rosario, que estuvo partida en dos, tras un paso fugaz por Europa (Tenerife) y un regreso a casa, antes de retirase en el ´96 con los colores del Barcelona de Ecuador.

¿CUÁL ES SU FÚTBOL?

En su primera etapa como jugador de Newell´s, el equipo llegó a la final de la Copa Libertadores de la mano del DT Yudica, que perdieron contra un gran Nacional de Montevideo (vi las dos finales y puedo dar fe de ello). Pero tras su regreso de España, Martino conoció al técnico Marcelo Bielsa, cuyo método de trabajo estaba muy adelantado para su época. Según reconocería el mismo Tata en ESPN Estudio, viejo programa de Ale Fantino: “Nunca corrí tanto como con Bielsa”. Además, el rosarino agregó también que hacía más sesiones de entrenamiento porque Bielsa tenía un ejercicio diferente para cada día. Con el campo lleno de estacas, con banderas clavadas, conos y demás elemento de trabajo, El Loco realizaba ejercicios que, según él, reproducían las jugadas que comúnmente se daban en los partidos. El equipo fue automático y llegó a otra final de la Libertadores, perdiendo esta vez con el Saõ Paulo de Telé Santana, el mismo que venciera al Barcelona del Dream Team en la Intercontinental. La filosofía de Bielsa de salir a atacar, recuperando el balón para seguir atacando fue su lema y de ahí que la presión en la línea alta sea una marca registrada también en sus equipos.

¿CÓMO ES LA PERSONALIDAD DE MARTINO?

"Si te dicen el Tata es porque sos bueno". Demasiado conciliador a veces, suelen cansar sus conferencias de prensa en las que tiene respuesta para todo y para quedar bien con todo el mundo. En lo personal, con los jugadores suele ser permisivo, no marca una línea y se calla ante el fracaso igual que ante el triunfo. Cuando estuvo en Barcelona hizo buenas migas con Messi (recordemos que los dos son rosarinos). Además, en el último documental de Álex de la Iglesia, la Pulga sale diciendo que Martino era uno de sus ídolos (tenía 10 años el pibe. Qué va a decir, pobre, si lo único que quería entonces era jugar en Ñulls...).

Vamos con la selección.

EL FÚTBOL DE LA SELECCIÓN

¿QUIÉNES JUEGAN EN ARGENTINA?

Uno puede estar de acuerdo o no con este estilo de juego, bielsista, llamémosle. A mí no me gusta. Tiene un vértigo inútil y cansa mucho a los delanteros, mental y físicamente. Pero no puedo dejar de reconocerle al nuevo entrenador de Argentina que convocó a los mejores para esta Copa América. Solo Roncáglia, Pereyra, Casco y Guzmán no jugaron ni en el Mundial de 2010, ni en la Copa América de 2011 ni en el Mundial-2014. Es decir, solo 4 de 23 jugadores no se conocen, el resto sí.

¿CÓMO JUEGA ARGENTINA?

El equipo está seccionado en dos partes: una, en la que Mascherano maneja los tiempos de la salida hasta la mitad de la cancha y, otra, en la que Messi recibe y acelera a los de arriba. Hasta ahí, todo bien. El problema está en que la selección anterior jugaba con dos sistemas, pero al completo: un 4-2-2-2, al contragolpe (el equipo de las eliminatorias para el Mundial-2014) y un 4-4-2, con mayor necesidad de posesión, al tener que enfrentar a rivales que esperaban cerrados atrás (el equipo del Mundial). Esta última forma de jugar se tuvo que inventar sobre la marcha en Brasil y es la manera en que Argentina planteó su debut ante Paraguay, tocando y dominando, con un 4-3-3. ¿Qué pasó luego? El equipo no entendió las coordenadas del partido. Paraguay debía salir y Argentina esperar. Banega debía bajar y Pastore subir, o directamente cambiarlos (Higuaín o Tévez por Pastore y Biglia por Banega, por ejemplo). Armar rápido el 4-2-2-2. Pero no. Por momentos Mascherano quiso seguir con el ritmo anterior, tocar en corto, mientras los de arriba esperaban la pelota para seguir metiendo goles. Incluso, hasta alguno intentó la presión alta. Entonces pasó lo peor: las dos secciones (Mascherano-Messi) se partieron, táctica y conceptualmente, y Paraguay lo aprovechó.

Hubo un ejemplo histórico parecido al de anoche: en 1974, en la final del Mundial de Alemania, la Naranja Mecánica holandesa, probablemente el mejor equipo que se haya visto sobre la faz de la Tierra, marcó el 1 a 0 en el primer minuto de juego. Entonces, el bando de los de Feyenoord (liderado por Van Hannegen) abogó por ir a buscar la goleada, mientras que los del Ájax (capitaneados por Cruyff) querían mantener la posesión y jugar un poco al gato y al ratón con los alemanes. Finalmente, los locales vencieron por 2 a 1 y Beckenbauer levantó la Copa FIFA. A Argentina anoche le pasó lo que a la Holanda en el ’74, con la única diferencia de que nuestro partido fue el primero y el de ellos el último.

¿QUIÉNES SON MIS CANDIDATOS PARA LA FINAL DE CHILE-2015?

En primer lugar: Colombia. Es la única selección, junto con Chile, que conserva el mismo plantel y entrenador del pasado Mundial. Y eso quiere decir mucho. Colombia va primero porque tiene mejores jugadores que el equipo anfitrión, nada más. Recuperó a Falcao y James Rodríguez ha crecido mucho. En la Copa América anterior, Paraguay y Uruguay llegaron a la final, casualmente, los únicos dos equipos que conservaban el plantel y el DT de Sudáfrica-2010.

Chile por local llegará a semifinales seguro. Brasil también llegará a semifinales, salvo una catástrofe. Los equipos de Dunga suelen ser muy buenos defensivamente, como lo demuestran las incorporaciones de Miranda, Filipe Luís y Casemiro. Además, el DT de la Canarinha tiene buen ojo para los goleadores. Tardelli es un descubrimiento suyo, centrodelantero astuto y más eficaz que Jó y Fred juntos. Estos equipos, junto con Argentina, son mis candidatos a estar entre los cuatro primeros, salvo alguna que otra sorpresa.



El Futbolólogo

¡El Barcelona te necesita!
LUCHO: ESTAMOS PARA AYUDARTE 
-Última parte-



El Barcelona de Mourinho

Hace poco Joan Laporta, ex presidente del Barcelona y gran candidato a ganar las próximas elecciones, almorzó con Jorge Méndez, representante de José Mourinho. En la charla le preguntó por él y por CR7 y la noticia se filtró. Ahora la calle opina que los caminos de The Special One con el club podrían cruzarse por la sensilla ley de que “los que se pelean se aman”.

¿Y si el portugués llegara, qué haría primero? Limpieza: los viejos, los jovencitos inútiles, todos afuera. Se contratarían futbolistas que sepan apreciar su filosofía. Porque Mou es un curso acelerado de fútbol. Enseña rápido como buen profesor de educación física. Así como se dijo que Helenio Herrera había inventado el catenaccio, de él se cree que es el padre del 4-2-3-1. Pero la verdad no es esa, aunque nadie utilizó mejor ambos sistemas.

“Líneas abiertas para atacar; líneas juntas para defender.” Solo eso debe saber el aspirante al Mou-team. Después, que él siempre gana y los jugadores pierden. ¿Otra marca de su repertorio?: que le gusta la testosterona. Nada de petisos, flacuchos ni lentos: sus futbolistas son, ante todo, hombres. Por lo tanto, el 4-2-3-1 de Mou no sería otra cosa que el Barça jugando como Brasil en 2002 (ver post anterior), pero con Mascherano arrancando directamente en el medio. Algo me dice que tanto Jordi Alba como Xavi e Iniesta se irían al banco (y Douglas, Sandro y Sergi Roberto a su casa). El resultado sería este equipo titular, con sus respetivos suplentes:


Bravo
(Ter Stegen)

Alves             Piqué     Mathieu      Adriano
(Montoya)  (Bartra)  (Vermaelen)  (Alba)

Mascherano  Busquets
(Xavi)               (Samper)

Messi                Rakitic            Neymar
(Pedro)             (Rafinha)           (Iniesta)

Suárez
(Munir)


El estilo de Mourinho no tiene nada que ver con el del FC Barcelona. Desde que no están Guardiola ni Vilanova, el público extraña las llegadas al arco rival bien pobladas. Estos otros equipos llegan con menos gente porque juegan al espacio. En última instancia, lo que no se les puede negar es su carácter revulsivo, algo que no tiene la escuadra azulgrana. Se trata de un fútbol diferente dado que el sistema 4-2-3-1 prescinde del toque corto y de las gambetas demasiado largas porque ataca, como se dijo antes, con líneas abiertas. En él Iván Rakitic sería el fusible. A su favor cuenta que, a diferencia de otros que utilizó Mou (como Sjneider, Özil o ahora mismo Fábregas), el croata posee mayores dotes defensivos.

En síntesis, sería bueno para Luis Enrique que incorpore la defensa de tres como variante de juego. Para que no sea un cambio demasiado brusco, se puede arrancar con un líbero (Mascherano) y los cuatro defensores de siempre delante de él. Cuando el equipo ataca, incluso este jugador podría subir hasta el medio, quedando la alineación 4-2-3-1 como lo muestra el cuadro de más arriba. Pero si me dejan, mí me gustaría también hacer un Barça futbolológico.



El Barcelona de El Futbolólogo


Sin dar mucha explicación, mi equipo base jugaría como el de Menotti. Pero en partidos más complicados, como podría ser, supongamos, un Barça-Chelsea en Stanford Bridge, arrancaría así:


Bravo

Mascherano
Piqué               Mathieu
Alves                                           Alba
Busquets
Xavi                      Iniesta

Messi      Neymar
               o Suárez


Y si tengo que volver al sistema 4-3-3 sacaría a Mascherano o a Busquets y pondría un delantero; y si quiero darle más velocidad al equipo, sacaría a Xavi y a Iniesta y pondría a Rakitic y a un delantero (4-2-3-1), pero manteniendo la estructura base de los cuatro defensores y un mediocentro, adelantándola (con la inclusión del líbero) o retrasándola. De lo que se trata, al fin de cuentas, es de poder cambiar el juego en medio del partido sin alterar mucho la formación.

Esta es, a mi modo de ver, la mejor manera de encajar el viejo sistema con las nuevas piezas que ha incorporado el club. De todas maneras, el desafío sigue siendo de Luis Enrique. Luego de las fiestas se verá si da la talla o no para dirigir a un grande. Ojalá tenga suerte.


El Futbolólogo
¡El Barcelona te necesita!
LUCHO: ESTAMOS PARA AYUDARTE 
-Segunda parte-


El Barcelona de Bilardo

En el post anterior comentamos las dificultades que tenía el actual Barcelona y la primera propuesta fue armar un equipo menottista en vías de solucionarle a Luis Enrique el problema del once titular. El resultado fue un 4-3-3 de gala con una pequeña modificación en la posición de Messi, al que retrasamos para que entrase al área tirando paredes con sus compañeros, como lo hacía Kempes en el Mundial-78. Ahora lo que hacemos es pasarnos a la vereda de enfrente, ofreciendo un equipo más espeso y menos espectacular, pero muy solvente.
A Bilardo siempre se le criticó su costumbre de estudiar a los rivales con la minuciosidad de quien descifra fórmulas secretas. El hecho de que utilizara artimañas feas (ponerle droga a la bebida de un contrario, mandar a un defensor –Julián Camino- a lesionar a un rival –Franco Navarro) son puntos negativos de un prontuario extenso como entrenador. Por ello imaginar un Barça con su sello sería prácticamente imposible.

Pero cuidado, porque sus puntos a favor son justamente lo que necesita el conjunto blaugrana hoy: resolver los problemas defensivos cuando toca un rival de categoría; hacer que Messi vuelva a ser el número uno indiscutido. En sus treinta y pico de años como entrenador, Bilardo solo ganó dos títulos: el Campeonato Metropolitano del ´82 con Estudiantes de La Plata y la Copa Mundial de México-86. En la última, como todos saben, consiguió que endiosaran a Maradona. Por lo tanto ¿no estaría bueno armarle un equipo a Messi como fue la Argentina de Diego?

Siempre se ha dicho que a esa selección albiceleste era muy difícil hacerle un gol. Y no es que justamente utilizara muchos defensores. De hecho solo usaba tres. Pero lo que sí poblaba mucho era el mediocampo, rodeando a Maradona de asistidores varios. El funcionamiento colectivo asemejaba a cuando en el fútbol americano el mariscal de campo se escapa solo; entonces todos sus compañeros lo escudan para que nadie logre taclearlo. De la misma manera, cuando Maradona agarraba la pelota, automáticamente cada jugador hacía su papel para que el funcionamiento se pusiera en marcha.

La Argentina de Bilardo jugaba con un líbero (José Luís Brown), que adelantaba la línea defensiva y aseguraba el juego aéreo, y un delantero centro (Valdano) que bajaba para apoyar a los volantes. La defensa se completaba con dos stoppers, uno más fuerte, marcando al primer punta (Ruggeri) y otro más ligero (Cucciuffo) marcando al segunda punta. En el medio, un lateral-volante (Julio Olarticoechea), otro central (Batista) y un tercer volante encargado de hacer de “hombre invisible” (Giusti), apareciendo solamente para los foules tácticos y para servir de referencia. Él tenía que llevar el peso de cuidar la equidistancia entre Brown y Valdano para que el campo no se hiciera largo y el rival pudiera encontrar los espacios. Este jugador, que casi no usaba los pies, era el más concentrado de los 11 junto con el líbero, ya que prácticamente todo el mecanismo defensivo se estructuraba en ellos. Delante suyo, un enganche (Burruchaga) y un pasador de apoyo (Enrique) aportaban para que Diego la rompiera junto con Valdano. 

El Barcelona tiene varios de los futbolistas que este planteo táctico requiere, pero de momento me sobra un lateral y un delantero. Aunque fue difícil elegir, creo que estos serían los titulares adecuados:

Pumpido
(Bravo)

Brown
(Piqué)
Cucciuffo             Ruggeri
(Bartra)        
      (Mathieu)

  Giusti            Batista      Olart´chea 
(Mascherano)(Busquets)       (Alba) 
      Enrique     Maradona     Burruchaga
    (Xavi)        (Messi)     (Iniesta)    
                      
     Valdano   
    (Suárez)


Pero como al barcelonismo le gusta jugar con tres puntas y dos laterales, vamos a completar este sistema al modo en que lo jugó Brasil en el Mundial de Corea y Japón 2002, con Cafú y Roberto Carlos en las bandas y la “triple R” (Rivaldo-Ronaldo-Ronaldinho) bien arriba. Así nos quedaría el equipo:

Marcos
(Bravo)

Lúcio
(Mascherano)
Roque Jr               Edmilson
(Piqué)                 (Mathieu)
Cafú                G. Silva           R. Carlos
(Alves)          (Busquets)           (Alba)

Kleberson
(Rakitic)

Rivaldo           Ronaldo    Ronaldinho
(Suárez)         (Messi)     (Neymar)

La inclusión de Ivan Rakitic sería en este caso una novedad, pero no es excluyente. Puede jugar en esa posición cualquier volante, dado que el armado del juego es más una tarea de los de arriba, apoyados desde las bandas por los carrileros. La transición defensiva es fácil porque se trata de una defensa de cuatro adelantada, más un líbero y un mediocentro que se pueden juntar en cualquier momento en la mitad de la cancha. Si el control de la pelota necesita de un dispositivo más poblado en esa zona, se le da descanso a un delantero, incorporando otro volante, pero manteniendo las bandas para el uso de los laterales-volante.
Creo que ahora se nos hace más claro que el panorama del Barcelona de Luís Enrique no es tan negro como parece. En la próxima, el Barça de Mou y las conclusiones.




El Futbolólogo

¡El Barcelona te necesita!
LUCHO: ESTAMOS PARA AYUDARTE



“No importa cómo empieza sino cómo acaba.” La frase es más vieja que el pan. Y si no pregúntenle a Martino, que arrancó bárbaro su único año en el Barcelona y lo terminó fatal. Al argentino solo le ficharon a Neymar cuando lo que necesitaba era defensores. Después se las tuvo que arreglar con Messi y sus amigos totalmente volcados a cuidarse para el Mundial, con Valdés lesionado, con Puyol retirado... Luis Enrique, por el contrario, no puede quejarse de refuerzos. El club le consiguió muchos, empujado por una sanción de la FIFA a la que todavía recurre. Entre medio de los paquetes venía la última Bota de Oro, Luís Suárez. Pero Lucho no da con la tecla, experimenta. Probó 22 alineaciones distintas en los 22 partidos de su era. La prensa nacional y local lo está matando, dicen que no sabe nada de fútbol. Sin embargo, el Barcelona está segundo en la Liga BBVA, acabó primero en el grupo F de la Champions y eliminó al Huesca de la Copa del Rey ¿Qué le falta entonces? Juego, y mucho, y también que haya un once titular. No se mantiene lo viejo ni se crea una nueva identidad. Hay temor de que el asturiano vuele junto con la directiva.

Pero como acá no venimos a hacer lo mismo que otros (criticar sin fundamentos), los invito a hacer una comparativa histórica, como si a este Barcelona lo dirigiera otro entrenador. De todo esto al final se sacará una conclusión futbolológica. El que no tenga otra cosa que hacer, que siga leyendo.



El Barcelona de Menotti

¿Cómo sería un Barça del Flaco Menotti? Muy reconocible: 4-3-3 clásico, fútbol vertical y ofensivo, estrellas comprometidas con el colectivo. Lo dirigió en la temporada ´83-84, donde ganó la Copa del Rey, la de Liga y la Supercopa de España. Allí arribó tras dejar a la selección argentina campeona del Mundial-78 y del Juvenil-79. Cinco títulos y un campeonato con Huracán en el ´73, poco para un técnico que fumó durante casi cuarenta años por los banquillos del mundo. Es que Menotti apostaba por el espectáculo antes que por el resultado. Sus equipos eran de memoria, se recitaban del 1 al 11, cosa que no contentaba a todos, lógicamente. Tanto fue así que en el Mundial-82 utilizó prácticamente a los mismo titulares del 78, con Maradona y Ramón Días por Ortiz y Luque como únicos recambios. De él voy a tomar la versión del Mundial de Argentina, donde se consagró. Aquel equipo iba al frente (algo que no se le puede criticar a Lucho), pero tenía un problema con el 10, que solucionó retrasando a Kempes a la posición de mediapunta. Así quedaba una defensa de cuatro, con laterales e incluso un líbero que se mandaba al ataque (Passarella), un volante tapón (Gallego) encargado de hacerle el relevo a todos los de atrás, un medicampista bien asociativo (Osvaldo Ardiles), tres delanteros en punta (Bertoni, Luque y Ortiz) y Kempes rompiendo desde atrás. En este Barcelona menottista saldrían a la cancha solamente los referentes del club. Tácticamente solo habría que retrasar a Messi para que haga de Matador, por la derecha o por la izquierda, como más le guste al lector. El dibujo sería más o menos el siguiente:

Fillol
(Bravo)

Olguín      Galván   Passarella   Tarantini
(Alves)  (Mascherano)  (Piqué)      (Alba)

Ardiles        Gallego    Kempes
(Xavi)    (Busquets)    (Messi)

Bertoni      Luque         Ortiz
(Neymar)  (Suárez) (Iniesta)
 
Pedro podría alternar con Iniesta, que cambiaría su lugar con Neymar. En definitiva es el que más se parece a Bertoni (wing con gol). En el partido contra el PSG Lucho hizo jugar a Pedro en el mediocampo ¡Sacando a cuatro delanteros en el Camp Nou! En todo caso no se trataría de posiciones sino de roles nuevos, porque en el fútbol la movilidad es indispensable. Otro tema es cómo defendería un equipo tan agresivo. El Flaco lo simplificaba haciendo correr a los delanteros detrás de la línea de la pelota. Nada de pressing a los defensores contrarios ni cosas que cansen: sus equipos retrocedían y esperaban, como hace el Madrid de Ancelotti, que ya suma 20 victorias. En la zona de definición, los tres de arriba le barrerían las marcas a Messi, que ya sabemos lo que es capaz de hacer si entra al área con espacios y la pelota cocida al pie.

En la próxima vamos con el Barça de Bilardo, a ver que sale.


El Futbolólogo
Final Brasil 2014
MARADONA ES MAS QUE MESSI


Diego Maradona ganó el Balón de Oro del Siglo XX, premio que compartió con un ex futbolista que anotó más de 1000 goles y ganó tres Mundiales llamado Pelé ¿Cómo pudo este hijo de Villa Fiorito emular a semejante gloria con una sola Copa y menos goles en su haber? Sencillamente porque en su único Mundial, el de México-86, el Pelusa dio la mejor versión del futbolista en toda la historia de este deporte.

Cuatro años después, en Italia-90, el Rey Diego tuvo que defender su corona con una sola pierna, la derecha, ya que la izquierda (justamente la buena) estaba destrozada. Fue en la antesala del tercer partido ante Rumania que una persona del cuerpo técnico le pidió que fuera al entrenamiento en ojotas para que el periodismo pudiera ver el estado de la misma. Desde ese día el tobillo de Maradona y la uña encarnada de esa misma zurda pasaron a ser más famosos que su dueño. Con esta noticia bomba, Argentina bajó unos cuantos decibeles a las críticas que venía recibiendo por su mal juego, mientras los rivales se frotaban las manos.

Un Mundial son siete partidos y no hay tiempo para levantarse. No tiene nada que ver con el campeonato de un club donde aún perdiendo repuntás. Por eso las glorias de fútbol salen de los Mundiales. Porque allí se miden contra los mejores sin margen de error. Maradona jugó cada partido de Italia-90 infiltrado (con la pierna izquierda anestesiada). Recibió cientos de patadas antes de llegar a la final. Esa proeza lo canonizó.

Aquella definición emparejó a Argentina con Alemania, los mismos rivales de México-86. Fue la revancha de los teutones. Beckenbauer y Bilardo seguían en los bancos y algunas pocas figuras continuaban en la cancha. En el Olímpico de Roma, Alemania cambió el verde por el blanco de su camiseta y Argentina su habitual albiceleste por la azul de visitante. Los germanos ganaron 1-0 en la última final gaucha hasta esta de Brasil 2014.

En el Maracaná hubieron algunas coincidencias: las mismas camisetas, Alemania como favorita, Argentina encomendada a Messi, heredero natural de Maradona. Esta vez no jugó Di María, como Caniggia en el ´90 (el primero por lesión, el segundo por sanción), dos que de haber estado en la cancha podrían haberles restado sendas estrellas a los alemanes para sumárselas al escudo de la AFA. Argentina jugó una digna final ante un rival que venía de pulverizar a Brasil en su casa ¡en semifinales! por una cifra del tiempo de antes: 7 a 1. El equipo de Sabella supo cómo pararle el carro a la Mannschaft. Incluso pudo ganar. Las sustituciones de Lavezzi e Higuaín, desde mi punto de vista, fueron claves. El futbolista del Nápoli estaba con la mano caliente, como dicen en el básquet, y el Pocho venía cumpliendo bien defensivamente por el sector de Lham. El ingreso de Agüero y Palacios enfrió a los de arriba, incluyendo a Messi. 

Poco más se pudo esperar de él desde entonces. Antes del encuentro, Argentina estaba encomendada a su figura. El Messías era el único que podía marcar la diferencia ante un adversario que arribaba con 17 goles a favor en solo seis partidos. Intentó lo que pudo, siempre muy marcado, y después se desvaneció. Agüero se fijó en la banda izquierda, no corrió a Lahm y perdió todos sus mano a mano con Boateng. La zona de Humells, la más flojita y por donde más daño se había causado, se abandonó. El ingreso de Gago por Pérez intentó enmendar el error, armando la cortina del triple cinco en el medio para aguantar a los alemanes y tirar el bochazo. Pero solo Palacios colaboró en defensa, siendo justamente el delantero menos hábil el más retrasado para armar la contra. A esta suma de errores Messi contestó abandonándose a sí mismo.

Caminó la cancha cabizbajo un buen rato, como contra Paraguay por las eliminatorias de Sudáfrica 2010 ¿Se acuerdan? Aquel gesto armó mucho revuelo en Argentina. Entonces se decía que Messi no valía, que no jugaba como en el Barcelona. Uno podía creer que era un problema del técnico Maradona que no lo sabía aprovechar. Anoche me di cuenta que no, que Leo se boicotea solo cuando las cosas no le salen como quiere. Y me dolió porque al mismo tiempo se veía el esfuerzo al límite de jugadores como Mascherano. Qué pena. Entiendo que no hubiera espacio para gambetear pero al menos podría haber corrido una pelota para contagiar de ánimo a sus compañeros. En gran parte de la prorroga no fue el mejor del mundo ni tampoco el capitán.

Lionel Messi no va a jugar otra final de un Mundial por la sencilla razón de que Mascherano va a tener 34 años en Rusia 2018. Y tampoco se ilusionen con que vaya a aparecer otro Jefecito de acá a cuatro, ocho o doce años. Tipos con ese liderazgo, ese desdoble físico y hombría salen menos seguido que un zurdo habilidoso. De hecho ya hay un nene que se llama Claudio Ñanqufil en la horma. Los goles de La Pulga y la sangre de Masche nos hicieron soñar con esta Copa del Mundo. Pero en el último partido tenía que aparecer el primero ¡Era su Mundial carajo! Para aquellos que nacieron después de 1990 y se piensan que Maradona toda la vida fue un drogadicto incapaz de pegar dos palabras coherentes en una misma frase, me gustaría decirles algo: Maradona en una cancha era Messi mas Mascherano.


El Futbolólogo



Especial El Futbolólogo
SOLO TE PIDO UN ANGEL


Ángel Di María no tiene sangre en las venas, tiene pegamento. Nunca he visto un jugador más cohesivo que él. Seguramente Di Stéfano (Q.E.P.D.) lo habría querido para su Madrid. Nadie me quita de la cabeza que si hubieran coincidido en la misma época se habrían llevado bárbaro en la cancha.

Porque Di María es como tener dos columnas vertebrales en la misma espalda. Su físico privilegiado de flaco resistente le da condiciones tácticas envidiables, de ida y vuelta permanente. Siempre está ahí, para recibir o para descargar, con Cristiano o con Messi, da igual. Su eficacia es idéntica. Al primero lo asiste desde la banda, con el segundo juega más cerca. Nadie (repito: nadie) entiende a Messi como él. Porque él es el único que se ubica bien para recibir cuando a La Pulga le están comiendo los talones cinco o seis dóberman: “yo me tengo que desmarcar porque sé que la pelota me va a llegar” le dijo una vez a Olé. Los que recuerdan el tándem Caniggia-Maradona entenderán mejor de lo que hablo.

Un futbolista, del arquero al 9, se destaca por su técnica, por su entendimiento del juego-espacio (juego táctico) y su entendimiento de los momentos del partido (juego-tiempo). Esto último se refiere a saber qué hacer y cuándo. Si tirar un caño, gambetear, simular falta, pedir tarjeta, córner, offside…lo que llaman picardía, malandragem en Brasil. Pocos saben leer el fútbol como él. Por eso Di María hace jugar bien a cualquiera a su lado y a cualquier equipo en el que esté.

Solo le pido a Dios (al de La Biblia, a Maradona, al que me quiera oír) que me lo cure a Ángel. Porque lo necesito, yo, el núcleo egoico que está  tecleando ahora mismo. No lo pido para nadie en especial, ni siquiera para los argentinos: lo necesito para mí. Porque me levanté a la dos, tres de la mañana (y me acosté a las cinco) para ver a los “cuatro ases”: Messi, Di María, Higuaín y Agüero. Y en todo el Mundial no jugaron un solo partido como en las eliminatorias. Contra Bosnia el Pipita no entró desde el arranque; ante Irán no se podía ni jugar; contra Nigeria se lesionó el Kun; contra Suiza apareció Di María pero seguíamos sin el gol del Pipa; contra Bélgica apareció Higuaín pero se lesionó Di María; ante Holanda regresó Agüero pero nos faltó Ángel. En todo el Mundial, Argentina no tuvo espacio para contragolpear dos veces seguidas. Tuvo que convertirse en un equipo dominador desde el arranque, con más toque horizontal que vertical. Por suerte la defensa y el arquero se beneficiaron de esta posesión indeseada. Ahora que atrás estamos bien, es hora de meterle carbón al asado.

La final será contra Alemania, un rival enorme. Ellos también sufrieron la metamorfosis, pero al revés. Arrancaron livianito, tocando y tocando, casi con intención de cuidarse del calor y las lesiones. Pero recuperaron el estilo a partir de los cuartos de final. Ahí entraron con el 4-2-3-1, el de Sudáfrica 2010, con Hummels y Höwedes como únicos cambios. Ante Brasil muleto metieron 5 goles en 30 minutos, 7 en 90 regulando. Klose dejó para la posteridad el listón de 16 marcas en Copas Mundiales. A Miroslav le gusta la carne argentina, la huele desde lejos. Siempre le hizo goles a La Albiceleste.

Por lo tanto, tienen que estar los cuatro. Y para eso, Ángel se tiene que curar de su desgarro. Él, que es todo de pegamento, debe enviar las informaciones necesarias a los células musculares para que se unan. Quiero creer que el milagro es posible. Sé que hay gente que necesita cosas más importantes que yo, pero no me importaría darles a los alemanes 7 goles de ventaja a cambio de que Messi, Di María, Higuaín y Agüero hagan uno cada uno, de contragolpe, si no es mucho pedir. Solo así podré descansar en paz, hasta el próximo Mundial. 


El Futbolólogo
Brasil 2014
ULTIMO POST DEL MUNDIAL


Son muchos los que consideran al Mundial de Brasil como uno de los mejores que se hayan visto. Coincido en parte, ya que para mí este fue el mejor “medio-Mundial” de la historia.

Todas las confederaciones entraron en la segunda ronda con la excepción de Asia-Oceanía, ejemplo de lo que es no saber leer las coordenadas competitivas de un torneo antes de jugarlo. Japón y Corea del Sur mostraron un fútbol demasiado ofensivo contra rivales que tenían en claro cuando había que arriesgar y cuando no. El Japón-Colombia de la última fecha del Grupo C fue un canto al fútbol. Gracias señor Zaccheroni. En el otro extremo, Irán no arriesgó nada y se fue peor de cómo había llegado. Queiroz (como Capello en Rusia) destrozó a una generación. A diferencia de éstos, Australia mereció más, pero le tocó nada menos que Chile, Holanda y España en el mismo grupo, tres pasajeros muy gordos para solo dos asientos.

Por eso, ya que estamos con los grupos voy a aclarar las razones de por qué me la jugué por México y no por Brasil en el A, por España y no por Holanda en el B, por Costa de Marfil en el C (aunque esto fue más un deseo que un pálpito), por Italia y Uruguay en vez de Costa Rica en el D y por Francia en vez de Suiza en el E. Sencillamente, porque creí que en el Mundial se impondrían los equipos con cultura futbolística por encima de los resultadistas. Solo Argentina, Bélgica y Alemania, por tener más estrellas, se candidateaban con seguridad para llegar a los octavos de final. Sin embargo, el hecho de que sus mejores partidos los hicieran contra equipos africanos señala hasta qué punto éstos últimos son los únicos que siguen apostando por el espectáculo.

Si bien la fase de grupos fue la más goleadora (se marcaron 136 en total), los encuentros de octavos de final, definidos por un gol de diferencia o ni siquiera eso, demuestran cómo se emparejó la cosa hacia abajo. La campaña de Costa Rica tuvo su mérito por tratarse de una selección sin estrellas. Pero si defender con cinco hombres que cuidan la línea del offside como si fuera la bomba atómica, sacar el pelotazo y correr es fútbol... Cualquier equipo sabe como aguantar un partido. Francia y Colombia fueron las únicas que pudieron por más de un gol contra sus respectivos rivales. Lo demás fue rácano. Solo la presión de Chile, la grandeza de México y poco más valió la pena. Es increíble que el Mundial se esté acabando y todavía no haya un equipo que merezca ser campeón.

Jorge Valdano dijo en el diario Olé que: “resulta difícil en este Mundial encontrar mediocampistas. En Argentina, en Brasil, hay muchos países con dificultades para encontrar mediocampistas mixtos que le den elasticidad al juego. Lo decía Falcao: hay mediocampistas que son como defensores y otros como delanteros. Pero en ninguno de los dos casos mediocampistas, tipos que sean capaces de jugar desentendiéndose de los dos arcos.” Quizás la única excepción (ya que España se fue temprano) sea la Alemania de Toni Kroos, Mario Götze y Ózil, jugadores con vocación de juego más que de gol o destrucción. Pero justo cuando la cosa pintaba para el tiki-taka, no viene Löw y saca los tanques ante Francia ¡Y todo para meter el gol y aguantar! Nunca pensé que Les Bleus saldrían tan almidonados. Salvo el enano Valbuena, el resto jugó como si temiera quedar en ridículo por meter y no poder contra los alemanes. Brasil, equipo que llegó gracias a la ayuda de los palos y del pito del árbitro, será su rival en semifinales. Pero que nadie se espere un clásico de los de antes. En el país donde jugaron Ronaldo, Pelé, Jairzinho, Leónidas, Vavá y Romario, no hay un 9 que la meta. David Luiz hizo más goles que Fred y Jõ juntos. Además, Neymar se lesionó, casi como un castigo a tanto favoritismo y a tener durante tres años a una piedra llamada Mano Menezes, incapaz de convocar a Diego Costa. Algo me dice que de esta semifinal no va a salir el campeón.

En la otra se enfrentará el equipo más goleador contra el único que ganó todos sus partidos. Holanda, el otro europeo que quiere levantar la copa, es el colmo del pragmatismo. Con decir que van Gaal sacó un arquero de repuesto para los penales ante Costa Rica… Sea como sea, este equipo correoso tiene a Robben, futbolista que no sé de dónde saca tanto físico. Él y Mascherano son el ejemplo del treintañero que está mejor que un pibe de veinte.
En cambio Argentina tuvo que jugar siempre a algo que no era, a controlar sin poder contragolpear. La lesión de Di María imposibilita terminar el Mundial con los “cuatro ases”, los mismos con los que arribó goleando en calidad de favorita. Ahora que ya no creo en el fútbol que propone sino en el que dispone, tengo la impresión de que en Brasil 2014 habrá final europea y que los argentinos podrán dedicarle su cantito a los brasileños en la consolación del partido por el tercer y cuarto puesto. Mejor, así no dicen que llegamos hasta ahí porque estaba todo arreglado.


El Futbolólogo